CUARTO RAYO – ES LA ESPERANZA, ES LA PUREZA

Gabriel es el Arcángel que la mantiene el Cuarto Rayo, su día es el miércoles y como ya habrás intuido, su color es el blanco. Su Complemento, es la amada Esperanza. 

El Elohim se llama Claridad y su Complemento, se llama Astrea. 

Quien dirige este Rayo Divino, es el Ascendido Maestro Serapis Bey, cuyo Templo Etérico se encuentra en Shamballa. 

El Arcángel Gabriel es conocido como el Mensajero Divino “es aquel que trae las grandes nuevas”. fue él quien anunció a Zacarías, esposo de Isabel, prima hermana de la amada María, el nacimiento del hijo de ambos, Juan Bautista.

Cada vez que te sientas confuso, cuando en determinada situación no sepas qué hacer ni qué pensar, cuando sientas como si DIOS te hubiese abandonado (cosa que nunca es cierta sino una ilusión de la mente, en tentación), invoca enseguida al Arcángel Gabriel, inmediatamente su Complemento hará acto de presencia y entrará a dar consuelo a tu corazón.

La cuarta esfera del cuerpo causal es el Rayo Blanco. El Cristo de cada uno de nosotros vive en esa Llama Blanca. Tienes la Llama Trina en tu corazón; azul, amarillo-oro, y rosa, son las tres llamas primarias, en el centro una capsulita blanca en donde se aloja ‘Tu Cristo” – “Tu Presencia Crística” aquel que es ni más ni menos, que “La Presencia de Dios en Ti”. 

Entremos en ella para adquirir su sabiduría, sus conocimientos, sus poderes y sus cualidades divinas.

LA ASCENSIÓN

Cada persona o cosa tiene un destino glorioso dentro del Plan Universal que nadie más puede llenar. Un lugar, un talento especial, una forma de actuar, una personalidad distinta a la de otro ser creado, y a eso se le llama El Concepto Inmaculado, tuyo, mío o de quien quiera que sea. La meta de toda vida, de toda corriente de vida o sea de todo ser viviente es “subir al cielo” como se dice corrientemente. 

Esa SUBIDA AL CIELO es lo que se llama La Ascensión. Todos queremos alcanzar ese final, y todos lo alcanzaremos. La Gran Ascensión viene después de La Gran Resurrección. La Gran Resurrección viene después de La Gran Crucifixión, y ésta, después de La Última Reencarnación. O sea, que durante La Última Reencarnación ocurre La Crucifixión, después La Resurrección y luego La Ascensión.

Nosotros todos los días estamos pasando a través de estos cuatro pasos. Cada vez que nos damos cuenta que no es conveniente la manera que estamos empleando para hacer algo y optamos por otro modo que la mejora, o sea que ensayamos una forma nueva de hacerlo; cada vez que adoptamos una nueva actitud ante algo, estamos dando los tres pasos, porque hemos crucificado un concepto; hemos resucitado una idea; y hemos ascendido un paso. Crucificar no es necesariamente sufrir una agonía ni hacerla sufrir a alguien, no. 

Cuando estamos tachando una lista de cosas que teníamos que hacer, le colocamos una cruz a aquellas cosas que ya hemos hecho o cumplido, pues eso es crucificar. La cruz es el signo que significa más. Es el símbolo del positivo. El menos, se indica con una rayita horizontal, que es, el negativo. El poner esa rayita horizontal, negativa, y encima raya vertical, positiva, que la atraviesa, ese menos, negativo, ha quedado crucificado, o sea convertido en positivo, es más, encaminado hacia lo mejor, hacia la superioridad. 

Cada persona o cosa tiene un destino glorioso dentro del Plan Universal que nadie más puede llenar. Un lugar, un talento especial, una forma de actuar, una personalidad distinta a la de otro ser creado, y a eso se le llama El Concepto Inmaculado, tuyo, mío o de quien quiera que sea. La meta de toda vida, de toda corriente de vida o sea de todo ser viviente es “subir al cielo” como se dice corrientemente. 

Esa SUBIDA AL CIELO es lo que se llama La Ascensión. Todos queremos alcanzar ese final, y todos lo alcanzaremos. La Gran Ascensión viene después de La Gran Resurrección. La Gran Resurrección viene después de La Gran Crucifixión, y ésta, después de La Última Reencarnación. O sea, que durante La Última Reencarnación ocurre La Crucifixión, después La Resurrección y luego La Ascensión.

Nosotros todos los días estamos pasando a través de estos cuatro pasos. Cada vez que nos damos cuenta que no es conveniente la manera que estamos empleando para hacer algo y optamos por otro modo que la mejora, o sea que ensayamos una forma nueva de hacerlo; cada vez que adoptamos una nueva actitud ante algo, estamos dando los tres pasos, porque hemos crucificado un concepto; hemos resucitado una idea; y hemos ascendido un paso. Crucificar no es necesariamente sufrir una agonía ni hacerla sufrir a alguien, no. 

Cuando estamos tachando una lista de cosas que teníamos que hacer, le colocamos una cruz a aquellas cosas que ya hemos hecho o cumplido, pues eso es crucificar. La cruz es el signo que significa más. Es el símbolo del positivo. El menos, se indica con una rayita horizontal, que es, el negativo. El poner esa rayita horizontal, negativa, y encima raya vertical, positiva, que la atraviesa, ese menos, negativo, ha quedado crucificado, o sea convertido en positivo, es más, encaminado hacia lo mejor, hacia la superioridad. 

El día que se te ocurra que con miel pescarás más moscas que con vinagre, estás crucificando un modo negativo de pescar moscas, resucitas una idea, que potencialmente existía en ti desde que fuiste creado y asciendes a un grado mayor de inteligencia y saber hacer. El día en que aprendas a conducir un coche, has crucificado la marcha a pie, has resucitado células en tu cerebro que estaban dormidas y has ascendido a un grado mayor en la escala de tus conocimientos, de movimientos reflejos, etc. El paso ascendente es “mental.” 

EL CIELO

Cuando una persona ha adquirido una frecuencia vibratoria muy alta, no pueden acercársele, pensamientos inferiores, grises, negativos, de odio, de críticas, ni enfermedades, ni accidentes, ni molestias, ni perturbaciones, ni cataclismos, ni nada considerado menos que bueno. Donde hay una persona que ha llegado a un estado altísimo de frecuencia vibratoria no puede estar, un terremoto, por ejemplo, basta que ese individuo se encuentre allí, en donde va a producirse el mismo, o donde comienza… a producirse el mismo, para que sus radiaciones lo detengan, lo paralicen y lo impidan. ¿Por qué? ¿Cómo es eso? 

¿Has visto un ventilador eléctrico girando a su más alta velocidad?, o sea a su más alta frecuencia? ¿Has observado lo que ocurre cuando una pluma, un pedazo de tela o papel, un insecto, o cualquiera otra cosa menos fuerte que la fuerza que él esparce a su alrededor entra dentro de su radio de acción? Verás que insecto, pedazo de papel o lo que sea, o es violentamente sacado, o atrapado y triturado, por las aspas del ventilador. 

O sea, la radiación fortísima que está desarrollando, no permite que nada entre dentro de su radio de acción, que mantiene limpio, purificado. El aire que violentamente despide el aparato disemina cuanto se le acerca. 

Asimismo, al ser purificado no puede acercársele nada inferior, sólo la LUZ que es superior, puede entrar y atravesar su frecuencia vibratoria. Tú sabes que aquello que alimentas con tu mente, va creciendo, aumentando. Cada vez que nosotros fijamos nuestro pensamiento en la Luz, la positividad, se acelera la vibración de los electrones que nos rodean; esos electrones, al acelerar su vibración, se van limpiando y haciendo un área más extensa, libre de toda impureza donde se va expandiendo El Concepto Inmaculado. 

Lo que rodea ese átomo puede ser una forma horrible hecha por acumulación de moléculas que a fuerza de pensar y de sentir una idea terrible hemos terminado por imprimirle esa forma. Puede ser un monstruo hecho por nosotros en épocas pasadas, cuando todavía ignorábamos La Verdad

Pero el átomo en sí, los átomos que componen esa molécula son blancos, puros, inmaculados en su centro. Contienen a Dios en esencia y nadie puede transformar a Dios. ÉL, nos da una energía atómica que entra por millones, de millones de unidades de energía en nuestros corazones; los pensamientos que pasan a través de nuestras mentes van imprimiéndose en la energía atómica y formando figuras feas o bellas, de acuerdo con lo que pensamos. Como el centro de cada átomo es Dios es Poder, es Energía. 

Cada centro de átomo continúa siendo bello, perfecto, adorable y cuando se disuelva la figura defectuosa que lo rodea, queda la esencia original en toda su perfección, pero mientras tanto están actuando como nosotros les dimos orden de que actuaran. 

No se si me se explicar bien. Bueno, pues la forma de comenzar a devolver a cada átomo su forma y actuación original, es recordando lo que es, Un centro perfecto de luz, de amor, de inteligencia divina. Eso es reconocer “LA VERDAD” 

ESA VERDAD que hemos reconocido, es lo que transforma y libera, a los átomos. Es devolver a los átomos que nos han sido “prestados”, su estado de perfección. Es ir caminando hacia El Rayo Blanco, hacia La Ascensión, La Gran Ascensión y no tendremos nunca más, una sola circunstancia dolorosa ni negativa. 

¡ES EL CIELO!

EL CRISTO

Todo mi empeño es que aprendas a ver EL CRISTO o sea ver el centro divino del átomo, de cada átomo, no importa en lo que sea. En todo, desde la basura y los excrementos, hasta el perfume más fino, la crema más delicada, la tierra de la calle, el cadáver putrefacto, el rubí o el brillante más costoso. Todo es la misma sustancia, el mismo principio, la misma esencia, sólo el pensamiento que los forjó es diferente. 

Hasta ahora nos hemos concentrado en lograr manifestar las cosas que nos son necesarias por medio de algún tratamiento y luego dar gracias a Dios y esperar hasta que la condición u objeto aparezcan en nuestras vidas. 

Ahora os voy a dar una idea nueva, para que os vaya penetrando en el subconsciente. 

Vamos a ir madurando el concepto. 

Cada minuto entran en el corazón incontables millones, de millones, de unidades de luz electrónica. Esa luz electrónica es la sustancia de todas las cosas. Sustancia de Dios. Por consiguiente, piense por un momento. Es la sustancia de todas las cosas. la sustancia de todo lo que podemos desear. Esto puede ser curaciones, iluminaciones, liberaciones, virtudes, objetos, en fin, cualquier cosa. Es la sustancia de todo cuanto existe. Eso quiere decir que El Padre ya ha provisto y previsto todo cuanto nos puede suceder o que podamos necesitar. 

Todo, todo, todo lo tenemos ya en nuestros corazones en forma de esencia. Lo que hay que hacer es PRECIPITARLO HACIA AFUERA. Eso que nosotros llamamos MANIFESTACIÓN. Es un arte y una ciencia. 

EL CUERPO DE MANTENIMIENTO

Fijaos bien, hasta ahora, lo hemos demostrado, sin saber siquiera cómo lo hacíamos, ni cómo se lograba, o quién o quiénes hacían ese trabajo. Ahora sabéis que es una ciencia que se tiene que aprender. El subconsciente siempre nos está complaciendo. Más adelante, cuando el espíritu progresa y asciende a planos superiores, aprende a precipitar lo que desea. 

En todo hotel respetable y de cierta categoría, todo tiene que funcionar a la perfección. Como la fontanería, la electricidad, etc. En las lámparas tienen que haber bombillas; en el baño tiene que correr el agua. Si algo de esto marcha mal, inmediatamente se llama a la oficina y se realiza una orden de reparación.

Vemos entonces que la oficina pasa la orden, a lo que se llama “mantenimiento”. Así se llama el Departamento que atiende a todo lo que se refiere a fontanería, electricidad… 

Ese orden existe en todo el mundo. Generalmente ese “cuerpo de mantenimiento” consiste en un fontanero, un electricista y un carpintero. Según el tamaño del hotel ese Departamento tiene un número mayor o menor de asistentes que están constantemente “manteniendo” el edificio en perfectas condiciones. 

Bueno, pues “como es abajo es arriba” o sea, que como marchan las cosas en el plano físico o material así marchan también en lo espiritual. 

Pero la verdad es lo de arriba, es lo que rige, o sea, que como marcha lo espiritual es como “debe” marchar lo material. 

La primera forma “como es abajo es arriba” nos da la norma de cómo están marchando nuestras cosas mentales. La segunda, “como es arriba es abajo” es para que sepamos cómo deben marchar. Ya saben cómo deben marchar. El Cristo es perfecto. 

Basta detenerse un momento a considerar en qué forma funciona realmente en el espíritu una cosa, para que esa cosa, si está dando pruebas de desorden, se organice inmediatamente

Como es arriba es abajo. Ves como en el ejemplo del Hotel, de las oficinas mandan inmediatamente un fontanero o un electricista, o en el caso de una puerta o una llave, mandan un carpintero o un cerrajero. Eso quiere decir que el Principio o Ley que debe regir es La Perfección y que si no hay Perfección aparente, se manda a arreglar inmediatamente. El hotel o la Organización que no procede de inmediato a establecer la Perfección no conoce su oficio, es ignorante y tiene que empezar por aprender. 

No es que no sirva para nada, es que tiene que aprender. 

La misma cosa pasa con el cuerpo, con la conciencia humana con respecto al plano espiritual y al plano material. 

Cada uno de nosotros somos una gran organización de la cual viven millones de seres vivos. Nuestras células y nuestros átomos son seres vivos congregados en una enorme organización que es nuestro cuerpo cuádruple, físico, etérico, emocional y mental, gobernados por el “YO SOY”. 

Tenemos un cuerpo de mantenimiento que es una maravilla.

 Si “abajo” existe con tanta eficacia, imagínense cómo será “arriba”. ¿No os habéis fijado cuando nos pinchamos la punta del dedo con una aguja, o cuando hemos hecho algún arañacito insignificante, cómo al momento, se estanca la sangre o se cubre el arañacito con una costra? ¿No os habéis fijado que la costra es primero un líquido amarillento algo gomoso? 

Bien, pues ese es el cuerpo de mantenimiento que corre a reparar el arañazo de la piel, y él trae el material con que hacer las reparaciones. Pero “como es abajo es arriba” si se descuida la primera rasgadura o si el daño es considerable, así como en la tierra habría que acudir a un arquitecto, un maestro de obras y un cuerpo de albañiles si se cae una pared, en lo espiritual no basta con el solo “cuerpo de mantenimiento” sino que hay que acudir a otros también. 

Esos otros, son una combinación de recursos espirituales y materiales, como por ejemplo, un tratamiento espiritual, un médico y medicinas. Por supuesto que esta colaboración mutua funciona mientras no se tenga la conciencia muy elevada. Todo es relativo. 

A medida que la conciencia se expanda, obtenga más conocimientos y se purifiquen las imágenes, el individuo va necesitando menos colaboración material, va atrayendo menos accidentes y se va poniendo más fuerte y más joven, las células se van transformando. 

EL CUERPO DE ASEO

Hemos hablado del “cuerpo de mantenimiento”. Tenemos que hablar del “cuerpo de aseo”. En los hoteles cumplen este servicio las camareras, la lavandería, etc. 

No solamente mantienen todo el edificio en limpieza y pulcritud deslumbrantes, sino que mantienen todas las camas y baños equipados con ropas que deben estar perfumadas y limpias, y si no lo están el cliente debe reclamar al instante. 

Así como el servicio, hace “el cuerpo de aseo” en horas de la mañana, para que las habitaciones estén en perfecto orden, para los clientes, así nosotros en lo espiritual tenemos que atender a nuestras devociones en la primera parte del día para que nuestro “cuerpo de aseo” espiritual nos limpie toda imperfección rápido, antes de que tome proporciones mayores. 

Si, tenemos nuestro “cuerpo de aseo” porque “como es abajo es arriba”. El aseo espiritual lo hacen nuestros “electrones” o sea, lo que rodea cada átomo. Ya saben que el núcleo del átomo es LUZ. Es Sustancia Divina, con toda la inteligencia y el Amor de Dios. Con todas las facilidades y virtudes de la perfección. 

Imagínense por un momento cómo será de poderoso lo que contiene el núcleo de ese átomo, de un solo átomo, el cual es invisible ya que su tamaño es infinitesimal, que ya saben lo que ocurre cuando se suelta la energía contenida en él. No hay que describirlo, ni comentarlo. Ya Dios lo manifestó. Pues lo que cuida ese núcleo y protege esa energía es la actividad electrónica a su alrededor. Nuestra VERDAD es ese núcleo perfecto de luz blanca.

Todas las mañanas, cuando comiences a hacer las meditaciones, las invocaciones, las afirmaciones, recordemos ese núcleo de luz blanca que contiene en sí todos los colores, pero que por ser vistos en la luz es blanco incandescente. 

Ese recuerdo de LUZ BLANCA Y DE PERFECCIÓN, ese recuerdo es que ESA ES TU VERDAD, pone a vibrar los electrones que lo rodean a una velocidad (frecuencia) tan alta, que rechazan todas las masas grises o negras sucias, negativas y destructivas, no solamente cerca de ti o en ti, sino en la atmósfera del planeta, a una gran distancia. Poco a poco se va agrandando tu esfera de influencia y elevándote a ti. 

Cada vez que te venga a la mente o que oigas comentar algo sucio, recuerda que ese “algo” está hecho de átomos, que cada átomo tiene su núcleo de LUZ BLANCA, que eso es SUSTANCIA DIVINA, que lo que pasa es que la energía colectiva ha sido empleada para fabricar algo negativo, destructivo, de violencia, de odio, pero que el núcleo de cada uno de los átomos que lo forman es BLANCO, PURO, PERFECTO. 

Este recuerdo hará que se expanda la actividad electrónica que rodea a aquella creación imperfecta y que la limpie

EL PODER CURATIVO DEL SER

Entra en acción el “cuerpo de aseo” en ti o en otros, según en qué lo emplees. Esa habilidad que tiene el cuerpo humano para curarse a sí mismo, y que estamos llamando “el cuerpo de mantenimiento” es el PODER CURATIVO DEL SER. 

Nacemos con ese poder curativo o auto-curativo, y no se limita a curar únicamente una heridita insignificante o el pinchazo de una aguja. Actúa en todo lo que pueda ocurrir a nuestro ser. Por eso es que aprendemos a hacer TRATAMIENTOS. Para ir recordando a nuestro subconsciente que tenemos el poder curativo dentro de nosotros y que sólo hay que invocarlo para que él funcione. 

Os comparto una invocación que podéis utilizar:

 Amadísimo Gabriel, Arcángel de la PUREZA y de la RESURRECCIÓN, te Amo y te bendigo y te doy gracias por lo que Tú significas para mí y para todos los Niños y Juventud de esta Tierra.

Carga estos mis Decretos con tu presión cósmica de amor.

“¡YO SOY” LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA! “¡YO SOY” LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA!

“¡YO SOY” LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA!

¡Te doy las gracias, en nombre de todos!

 

La práctica de las Llamas

Maestro Saint Germain

 

¡QUE LA LUZ BLANCA BRILLANTE OS ENVUELVA!

 

Un placer, de compartir con todos vosotros

Soy Alejandra Bogallo 

Si deseas más información sobre este tema te hago llegar el link de nuestros cursos de sanación con los Arcángeles y los Rayos Divinos nivel 1 y nivel 2

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